Nuestro país, gracias a la estabilidad económica que han conservado las últimas administraciones gubernamentales, han posibilitado un generoso clima propicio para la inversión nacional y extranjera, la cual paulatinamente ha elevado la capacidad adquisitiva del poblador peruano. Ello otorga un impulso vital a la rueda económica, generando una creciente demanda de productos y servicios, siendo este fenómeno positivo el que promueve un crecimiento sostenido de nuestra economía, facilitando la instalación de nuevas empresas y el crecimiento de las ya existentes. Somos concientes que el desarrollo de las pymes se sustenta principalmente en lograr una alta calificación tecnológica y en entender que tenemos que lograr estándares de calidad óptimos que nos hagan competitivos.